
Estaba en la esquina.
El único foco que lo alumbraba se había apagado.
Hace 200 años no funcionaba.
Bajaron las escaleras y me asomé.
Traté de avisarle pero ya era tarde.
Fui al rincón y encontré una puerta. Al abrirla una luz blanca me cubrió.
A veces deseaba oscuridad, ya estaba cansada pero aguanté. El jefe era algo amable y yo había trabajado toda mi vida con él. Haciendo lo que siempre hago, me acordé de aquella esquina donde lo ví por última vez; así que decidí bajar a echar un vistazo. Me sorprendí que rápido había pasado el tiempo.
Ahora todo era diferente. Predominaba un azul y la luna se había puesto su mejor vestido.
Me senté en la estrella más grande y me dormí.
Ahora todo era diferente. Predominaba un azul y la luna se había puesto su mejor vestido.
Me senté en la estrella más grande y me dormí.
Estaba en la esquina.
Y el único foco que lo alumbraba nunca se apagaría.
Y el único foco que lo alumbraba nunca se apagaría.
1 comentario:
Lo dicho mi querida Donashi.
qué bueno que te gustó el taller.
Tienes mucho talento y lo que es mejor SENSIBILIDAD, he disfrutado mucho de conocerte a ti y a tus compañeros en el taller,sigue creando Y trabajando en lo creado que así se disfruta más la vida.
saludos y nos vemos mañana pa' grabar.
Eu
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